miércoles, 18 de enero de 2012

Baltazar Garzon



El juez Baltasar Garzón ocupó ayer el banquillo de los acusados ante el Tribunal Supremo español, acusado de delitos de prevaricato y violación de las garantías constitucionales.Subo la foto a mi blog para expresar mi solidaridad y apoyo a quien considero uno de los iconos de la defensa de los derechos humanos de este siglo.

domingo, 8 de enero de 2012




QUE MARAVILLA

"¡Qué maravilla Goyo,
qué maravilla!
Ha brotado un retoño
de tu semilla.
¡Qué regocijo hermano,
qué regocijo!
Al saber que llegado
tu primer hijo.
Andarás recogiendo
sin duda alguna...
las mejores estrellas
para su cuna,
que será la más bella,
la más sencilla...
¡Qué maravilla Goyo,
qué maravilla!.
Tanto tiempo al garete
no ha sido en vano,
ya tenés quien te apriete
fuerte la mano
y a quien cantar bajito
todas las nanas
que cuando yo era chico
vos me cantabas.
Al tiempo de ""Boyero""
llegó el relevo.
Si ayer fuiste niñero,
lo sos de nuevo.
Bajo tus mansas alas
tiene cobijo,
lo que tanto anhelabas:
tu propio hijo.
¡Qué maravilla Goyo,
qué maravilla!
Ha brotado un retoño
de tu semilla.
Ya ves como es la vida
de caprichosa.
Da primero la espina,
después la rosa.
Tanto tiempo deseando
sentirte padre
y nunca habías pasado
de ser compadre.
Ya ves, en un momento,
salta la liebre
si la esperanza, viejo,
jamás se pierde.
Ya ves como la vida
te ha compensado
de las tantas heridas
que te ha causado.
¡Qué maravilla Goyo,
qué maravilla!
Ha brotado un retoño
de tu semilla.
¡Qué regocijo hermano,
qué regocijo!
Al saber que llegado
tu primer hijo.
Andarás recogiendo
sin duda alguna...
las mejores estrellas
para su cuna,
que será la más bella,
la más sencilla...
¡Qué maravilla Goyo,
qué maravilla!.
"
Letra: Alberto Cortez
Música: Alberto Cortez

jueves, 6 de octubre de 2011

Steve Jobs - 1955/2011


"No pierdan la fe. Tienen que encontrar qué es lo que aman... Así que sigan buscando hasta que lo hallen. No se conformen".

lunes, 3 de octubre de 2011

El viento es salvaje




El viento es salvaje.
http://youtu.be/7cSAKlu0OlU

"¡Ámame, ámame, ámame! ¡Dime que lo harás!
¡Déjame volar lejos contigo!
Porque mi amor es como el viento, y el viento es salvaje… el viento es salvaje…"

"¡Dame más que una caricia! ¡Satisface mi hambre y dejaré que el viento sople hasta tu corazón!
Porque el viento es salvaje, el viento es salvaje…"

"¡Tú me tocas y yo oigo el sonido de las mandolinas…!
¡Tú me besas y en tu beso mi vida comienza, todas las cosas comienzan!
¿O es que no lo sabes? ¡Tú eres la vida misma!"

"Como la hoja se aferra al árbol, ¡Oh mi amor! así me aferro a ti…
Porque tú y yo solo somos creaturas que se dejan llevar por el viento,
y el viento es salvaje, el viento es salvaje, el viento es salvaje, el viento…"


Letra Original: (Tiomkin, Washington)
Intérprete: David Bowie

domingo, 7 de agosto de 2011

Hasta luego romántico inmortal...

Siempre que vuelvo a Florencio Varela, mientras camino aquellas calles de mi niñez, es común sentir en los hogares humildes del conurbano bonarense una música romántica y dulce ..mi preferido...Leo Matioli...!!

lunes, 11 de julio de 2011

La CABA no me cabe


La CABA no me cabe

Por Juan Sasturain

La CABA no me gusta. No me sabe
bien una sigla, que es nombre de empresa,
para la ciudad que fue la princesa,
la Reina del Plata: no es, ni le cabe.

Y aunque a nadie le parezca grave,
el cambio muestra la naturaleza
de un poder sin pudores ni torpeza
con metáfora empresaria en clave.

Buenos Aires, la ciudad que amamos,
ya no cree ni vota por sus sueños
y es por eso que estamos donde estamos.

Ni corresponde llamarnos porteños.
Esto eligen los cabenses o cabanos:
un negocio atendido por sus dueños.


Fuente: Pagina 12



miércoles, 1 de junio de 2011

La madre y su niño

La madre y su niño

Como de costumbre salio de su casa a las nueve y media y se detuvo un momento deseoso de embeberse en la resplandeciente mañana.
Las tejas rojas de algunos chalecitos contrastaban su color con el cielo tan azul, la luminosidad del sol contribuía a darle el aspecto de calle jardín al corto pasaje de una cuadra donde vivía, de anchas veredas por la mitad embaldosadas completándose el resto hasta el cordón con el verde del pasto que los vecinos se esmeraban en mantener corto y parejo, pero esperó también a una mujer que se acercaba desde la esquina y que desde unos días antes coincidía con su partida, caminaba por el medio de la calzada, blanqueada de luz, allí casi no pasaban vehículos, llevando sobre su vientre a su pequeño hijo que tendría, conjeturo, un año y meses, llevaba botitas de paño que asomaban sobrepasando la cintura de la madre, esta cargaba al chico como en un dibujo de Kathe Kolwitz, y le conversaba sonriendo y en voz baja , era joven, pero no una muchacha y lo que llamamos maternal emanaba de ella formándole un alo.
Caminaba a la par de ella y si bien no alcazaba a oír lo que le estaba diciendo contemplaba su expresión y advertía el interés de la criatura que con los ojos clavados en los de ella parecía atenderla fascinado, cuando el chico sonreía, el dialogo era evidente, la madre abstraída, no parecía saber que la estaban observando, esta comunicación con el niño ya le había llamado la atención, pues el cuadro repetía el de días anteriores pero solo en ese instante lo aturdió como una revelación, ella conversa con una prolongación de si misma, la madre le habla y se hace muy claro que ella y el niño están aun tan unidos como antes del nacimiento, no puede apartar la mirada de ese único ser fantástico imaginario y sin embargo real que se desplaza a su mismo paso y cree comprender por primera vez el verdadero vinculo profundo, entrañable, nunca palabra fue tan adecuada, entrañable, entre la madre y el hijo, el chiquito va montado a caballo sobre el vientre de la mama claro que ignora que de allí proviene pero esto es lo mejor, lo que mejor se entiende en ese instante, se intuye que lo carga así por comodidad, debe pesarle menos, uniendo sus manos con los dedos engranados, lo sostiene por la espalda, y el chico, es visible, acepta la postura como la mejor la mas natural, desde la distancia que los separa no se oye lo que ella le dice, pero se distinguen en cambio todos los sentimientos que inspira esa suave sonrisa , esto es algo mas que una simbiosis, es una nueva variante de la unidad clásica de la madona y el niño que no se advierte en cambio en ese otro grupo que se aproxima y en el que una mujer lleva de la maño a su pequeño pero que ya camina a su lado, vuelve mirar a ese extraño ser en el cual por la magia de esa mañana se reúnen dos solo en uno, dan vuelta la esquina, la madre como otros días va sencillamente a la compra pero esto, pensó medroso y a la vez deslumbrado, representa la obstinada renovación de la vida, la infinitud inmortal de la vida, su eternidad, no hay duda que el niño le contesta, pues le sonríe, tal vez algo expresa o balbucea en la media lengua de esa edad, se impone una vez mas la sensación que ese charloteo tiene mucho de soliloquio es una conversación pero es como si la madre dialogara consigo y sin embargo al mismo tiempo esa delicada sonrisa que es todo su rostro explica su arrobamiento, este prodigio sagrado que es tu vida, la vida, te la he dado yo, esto es que la maravilla, como si acabara de descubrir que inexplicadamente ha contribuido a crear nutriendo con su sangre y todos los anhelos del espíritu a ese niño que siendo tan propio como ella lo proclama en toda su actitud, es sin embargo, lo sabe, otro ser humano, ella a encendido una nueva alma sobre la tierra, y esa sonrisa y sus inaudibles palabras componen su agradecimiento extasiado ante el hondo misterio del que ella es parte, media cuadra mas y se separan, llevándose él gravada aquella imagen que aun lo estremece, pues ha transformado en milagroso lo cotidiano.

Cuento de Bernardo Vertvisnky
Bernardo Verbitsky fue un escritor y periodista argentino, (22 de noviembre de 1907 - 15 de marzo de 1979).
Dibujo: Kathe Kolwitz